Que existe un régimen capitalista que
se rige por la ley de la super-ganancia,
a expensas del bajo nivel de vida de los Trabajadores
y el Pueblo y para ello apela al método de
la super-explotación.
Que el obrero, por sola acción individual
y aislada, no podrá abolir la explotación
de que es víctima.
Que los trabajadores, al agruparse entre sí,
luchan organizados y unidos en procura de liberarse
de la explotación y por restituir los derechos
inherentes al trabajo, injustamente usurpados por
el capitalismo erigido en detentador de la propiedad
y de los instrumentos de producción y transporte.
Que el trabajo debe ser considerado como una función
social y ningún hombre válido debe
sustraerse a la producción útil.
Que el bienestar de toda la clase trabajadora, del
Pueblo y de la Nación, depende de la orientación
y de los esfuerzos encaminados a la defensa de los
intereses generales que son los de la inmensa mayoría
de la Nación.
Que el trabajo no debe ser mercancía, puesto
que constituye la mas noble de las funciones ejercidas
por el hombre.
Que la tierra debe estar al servicio del progreso
y por lo tanto, los trabajadores deben proponerse,
en estrecha unión con los trabajadores rurales,
la realización de la Reforma Agraria,
para que esté la servicio de la industrialización
y el bienestar social, la eliminación de la
explotación del hombre por el hombre y la
lucha por edificar una sociedad mas justa, sin explotados
y explotadores, de acuerdo con la actual evolución
de la sociedad humana.
Que ante la situación de la clase obrera
de nuestro País, por el avance de los monopolios
capitalistas que detentan las fuentes fundamentales
de la economía argentina (Frigoríficos,
Energía Eléctrica, Industrias Químicas,
Molinos Harineros etc.) y pretenden apoderarse de
nuestras riquezas naturales, en especial del petróleo
y el uranio.
Que en su avance monopolizador paraliza y liquida
la industria tradicional y que todo ello constituye
el peligro de la pérdida de nuestra Independencia y
nuestra Soberanía, los trabajadores,
inspirados en las mejores tradiciones de la lucha
del Movimiento Obrero Argentino, que en
mas de 60 años de existencia lucho contra
los avances colonizadores, contra
la oligarquía y los sectores reaccionarios
del país que pretendieron hacer de nuestra
patria una colonia, sometida sus intereses económicos,
políticos y sociales, nos oponemos a ella
y en igual forma a la guerra, procurando que la masa
trabajadora se incorpore activamente a la lucha por
la preservación del la paz.
Que la lucha por la consolidación, aplicación
y reglamentación del trabajo diurno para los
obreros de la industria del pan del país,
constituye un principio irrenunciable.
Democracia que hará valer nuestros derechos,
junto con la firme decisión de luchar unidos
con todas las fuerzas, oponiéndonos a los avances
del capitalismo colonizador, de la oligarquía y
de todo sistema político que se oponga
al Progreso Social de la Clase Trabajadora
y del Pueblo."